martes, 16 de marzo de 2010

Los campeones italianos siguen en carrera

   Inter de Milán consiguió la clasificación a cuartos de final luego de vencer al Chelsea por 1-0, que redondeó un 3-1 en el global y acabó con el anhelo de los ingleses de volver a la final de la Liga de Campeones como en el 2008. Un tanto de Samuel Eto'o a casi a 10 minutos del final permitió a los 'neroazurri' volver a los cuartos de final tras tres temporadas y sumarse al Arsenal, Manchester United, Bayern Münich, Olympique de Lyon y CSKA Moscú, conjunto que, sorpresivamente, hoy eliminó al Sevilla.

   El encuentro comenzó mejor para los italianos, quienes dominaron toda la primera mitad, a pesar de que no intimidaron el arco defendido por Ross Turnbull. El dominio de la pelota fue casi total del Inter, gracias a la táctica dispuesta por su entrenador, José Mourinho: cuando atacaba era un 4-2-1-3 (algo ofensivo si se observa que los visitantes contaban con la ventaja del 2-1 en el cruce de ida), pero al momento defender Goran Pandev y Eto'o bajaban a la mitad de cancha y formaban un bloque de cinco centrocampistas, dejando a Diego Milito como única referencia en ataque. A eso se sumaba la gran tarea de su zaga defensiva, por momentos impasable para los rivales. El incanzable Maicon por derecha (quien además tuvo una destacada labor subiendo por esa banda), Javier Zanetti en el costado contrario (el futbolista más polifuncional del equipo, tras haber jugado en todos los puestos del mediocampo y también como lateral derecho), mientras que el 'muro' central tenía a Lucio y Walter Samuel, estos dos últimos los dos principales valuartes en la zona baja.

   Los once jugadores dispuestos por Carlo Ancelotti parecían no tener en cuenta que debían anotar un tanto para poder lograr la clasificación. El único que se notaba conciente de esto era Didier Drogba, que peleó todas las pelotas, pero que no contó con la ayuda de Nicolas Anelka, un fantasma durante los noventa minutos. A medida que avanzaba el tiempo, Florent Malouda se empezó a contagiar del entusiasmo de su compañero y terminó siendo la principal carta en ataque del Chelsea, pero la falta de ayuda por el carril izquierdo, le impedía prosperar en sus jugadas. A eso se sumaba la falta de apoyo en el centro del campo, con Michael Ballack y Frank Lampard como referentes, pero que en ningún momento se erigieron como 'cerebros' de su equipo, por lo que el Chelsea no gozaba de mucha tenencia de balón. Otro punto bajo de los londinenses fue que tanto Yuri Zhirkov y Branislav Ivanovic -en especial el serbio- no abandonaban la defensa para colaborar en tareas ofensivas, situación que terminó afectando a los delanteros.

   Con el Inter más tranquilo debido a la ventaja y que su rival no lo había perturbado en los primeros 45 minutos, los 'blues' adviertieron que debían salir con otra predisposición en la segunda mitad para no perder el tren a la siguiente ronda. Fue por eso que en los primeros momentos de la etapa final los locales conservaban más la pelota y arremetían contra la valla de Julio César. Para tener más oportunidades, Ancelotti sustituyó a Ballack por Joe Cole, un volante con más gambeta que el alemán, pero que no se sintió cómodo en la posición ocupada y no gravitó desde su entrada. El Chelsea seguía entregado a la peligrosidad de Malouda, pero de a poco empezaba a perder el esférico y, ante la desesperación, a cometer faltas, la mayoría de ellas a Thiago Motta, que parecía alquilado por todo el equipo rival ante la necesidad de pegar.

   Los italianos jugaban con la impotencia de los locales y Mourinho, observando que la táctica seguía funcionando en un buen nivel, no realizaba cambios. Eto'o que por momentos parecía que jugaba como número '4'; la defensa, con la colaboración de Esteban Cambiasso y Motta, que siempre lograba despejar o evitar el peligro cuando la pelota llegaba a su área; y un Wesley Sneijder espectacular, manejando los hilos del partido y cediendo pases notables a sus compañeros, uno de ellos que finalizó -mediante una gran definición- en el gol del camerunés. Destacadísimo lo del holandés, que desde su llegada a Italia volvió a ser el mismo que era en el Ajax holandés, pero que había bajado su nivel en su periplo en el Real Madrid. La confianza dada por su entrenador lo volvió a convertir en un volante de pases muy precisos, de gran inteligencia y temible con las pelotas detenidas.

   La derrota de los dueños de casa se consumó con la expulsión de Drogba que pisó a Motta y el árbitro Wolfgang Stark lo expulsó inmediatamente, a pesar de que tenía amarilla. En vano fue la entrada de Salomon Kalou por Zhirkov: el marfileño, al igual que Cole, no se destacó con su ingreso y no pudo evitar el triunfo final del Inter, que contó con la mala noticia de que Lucio no podrá jugar el partido de ida en cuartos de final por acumulación de amarillas. El 11 millones de euros que la directiva interista le paga a 'Mou' parecen estar cumpliento su objetivo para esta campaña, ya que un allegado al club explicó que "no se le paga esa cantidad de dinero para que solo gane la liga doméstica".

Partidos de mañana

F.C. Barcelona (1) vs. VfB Stuttgart (1) (16.45, hora argentina)
Girondins de Bordeaux (1) vs. Olympiacos (0) (16.45, hora argentina)

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